Puede que aún no lo sepas, pero cada uno de nosotros está expuesto a unos 3.000 impactos publicitarios al día, de entre los cuales solo prestamos atención a los que nos interesan (unos 20 o 30 aproximadamente). 

Si pasas por delante de una pastelería, lo más probable es que el factor determinante para que decidas entrar sea ese suculento pastel de chocolate que te mira con ojitos deseando que sucumbas a la tentación. Por qué sí, lo primero en lo que nos fijamos antes de entrar en una tienda es en el escaparate. 

En el mundo online tus fotos son el escaparate de tu tienda. Puedes tener buenos productos y ofrecer el mejor precio del mercado pero si la imagen está mal iluminada o con un fondo que distrae al comprador (como las cortinas de casa de tu abuela), nadie se va a fijar. 

Internet es la selva, nos enfrentamos a un consumidor que no puede tocar el producto, no puede ver si le sienta bien y no puede apreciar la calidad del material, por lo tanto, lo que vea le tiene que entrar por los ojos. Y como las fotografías de alta calidad son un elemento esencial y decisivo para el consumidor online, aunque no por ello deben tener un coste excesivamente elevado, te dejamos cinco consejos para que puedas hacerlo tú mismo: 

1. Preparar el artículo que vas a fotografiar

El primer paso antes de empezar a realizar las fotografías es preparar el producto que quieres fotografiar. Dependiendo de la naturaleza del artículo deberás aplicar unas recomendaciones u otras. Por ejemplo, si es ropa asegúrate de plancharla y evita mostrar etiquetas, si es calzado rellenalo con papel para que no se deforme y luzca bien y si vendes bisutería intenta usar un maniquí o un modelo para que el resultado pueda verse de forma parecida a cómo se vería en la realidad.

Vía Pixelz

Vía Pixelz

Truco: cuando compramos online queremos estar seguros de que hemos visto el producto con todos sus detalles. Es recomendable el uso de más de una fotografía por producto.

2. Escoger el sitio donde vas a trabajar

El uso del espacio donde colocarás tu producto es, sin duda, muy importante. No es necesario disponer de un estudio profesional para conseguir buenos resultados. 

Salvo que tengas un fondo perfecto que crees que se ajusta al producto usa fondos neutros, intenta encontrar un lugar con fondo claro y liso. Debemos dejarle el protagonismo al producto y tratar de evitar a toda costa el uso de elementos que supongan una distracción.  Así que no, las cortinas no son un buen fondo. Puede que queden vintage, pero recuerda que queremos dejarle claro al usuario qué es lo que vendemos en un vistazo. 

El León de Cloe en una sesión de fotos para su tienda online

León de Cloe vía Shopery

Truco: si no dispones de un espacio adecuado, compra tela blanca o negra sin costuras, pegala con adhesivo a la pared o utiliza un soporte para tensarla y crea tú mismo tu propio “mini estudio”. 

3. Iluminar bien

Una vez preparado el fondo, y por lo tanto, el espacio en el que realizarás las fotografías, el siguiente paso para crear el ambiente perfecto es la iluminación. Si el espacio que has escogido se encuentra cerca de una ventana por donde entra luz natural aprovéchate de ello. Si, en cambio, no dispones de suficiente iluminación natural, o quieres aportar más luminosidad, puedes usar lámparas o flashes. Si usas estos accesorios intenta difuminar adecuadamente la iluminación o el destello de los mismos mediante el uso de reflectores, paraguas o accesorios más específicos.  

Estudio de fotografía sencillo con soporte y focos

Piensa que las fotografías oscuras lucen menos y alteran el producto (por ejemplo, pueden no mostrar el color real), por lo tanto cuida bien este aspecto ya que es muy importante. 

Truco: trata de disparar con un ISO lo más bajo posible. El ISO marca la sensibilidad del sensor que toma las fotografías. A mayor ISO, podremos ser capaces de trabajar con menos luz, pero también es más probable que nuestras fotografías salgan más granuladas. 

4. Preparar tu equipo

Antes de ponernos a fotografiar el producto nos queda un último paso: poner a punto el equipo. Teniendo el espacio definido y la iluminación adecuada ya sólo nos quedan algunos detalles por pulir. 

La fotografía de producto requiere de un resultado profesional así que, a menos que tu smartphone tenga una calidad aceptable , intenta contar con una buena cámara y con un objetivo zoom o una lente focal fija. Además, antes de empezar a disparar es recomendable que limpies adecuadamente tu equipo para que no haya ni una diminuta mota de polvo que estropee tus fotografías. 

smartphone-photography-for-product-images

Truco: usa un trípode para mantener el encuadre y la composición además de una buena estabilidad que permita una mayor nitidez.

5. ¡Disparar!

Ha llegado el momento de ponerse manos a la obra, pero antes de empezar a disparar como un loco piensa en las características de tu producto y en qué le gustaría ver a tu cliente. Ponte en su piel. 

Y no te conformes, para conseguir una buena fotografía deberás desechar antes unas cuantas,  así que prueba distintas iluminaciones y posiciones para lograr el resultado esperado. Queremos que el producto luzca y resulte atractivo así que es esencial fotografiarlo desde diferentes planos

Producto fotografiado desde distintos ángulos

@susansimonini vía Etsy

Truco: haz uso de accesorios como hilos invisibles, estructuras o plataformas para modificar la posición del objeto. 

Vale, ahora ya tienes tus fotos pero… la cosa no queda aquí. Ha llegado el momento de mimarlas. Ten en cuenta que debes realizar un pequeño proceso de postproducción para que el resultado sea el más óptimo posible. Edita las mejores y decántate por las que más llamen la atención o permitan vender el producto. 

Con Photoshop o alguna herramienta similar ajusta el balance de blancos, define las sombras, realiza pequeños re-encuadros y si usas un filtro, aplicalo sobre todas las fotografías para crear una coherencia en el estilo de tus imágenes. 

No te olvides de reducir el tamaño de las imágenes para mejorar la experiencia del usuario, tanto en ordenador como en móvil, y ayudar a optimizar la velocidad de carga de tu página. Existen herramientas como Compressor o TinyPNG que te serán útiles para realizar esta función. 

Si crees que todo esto es demasiado complicado, el resultado no te convence o no dispones de los medios adecuados invierte un poco en externalizar el servicio. Ponte en contacto con nosotros y te recomendaremos a algunos de nuestros partners asociados :)