El mundo del SEO es un mundo lleno de detalles a optimizar si queremos, poco a poco, llegar a subir posiciones de Google. A pesar de tener aspectos que resultan complicados o requieren de mucho tiempo, una parte esencial y fácil de realizar en materia de SEO para cualquier usuario es la optimización de imágenes.

¿Por qué es importante?

Tener optimizadas las fotografías de tu ecommerce es una forma fácil de contribuir al posicionamiento en buscadores. Con algunos pequeños ajustes puedes ayudar a reducir la velocidad de carga de tu tienda online y ofrecer una mejor experiencia de usuario.

¿Cómo optimizar las imágenes?

Reducir el tamaño de las fotografías

Si la imagen de tu producto aparece reducido automáticamente a 300×300 de nada sirve que subas la imagen a 1200×800. Por mucha calidad que tenga, la velocidad de carga de tu ecommerce se verá ralentizada.

Para que eso no ocurra, comprueba el tamaño de tus imágenes y opta por reducir las más grandes. Existen distintas sencillas formas de hacerlo, puedes usar Web Resizer si no dispones de ningún programa de edición o cualquier programa de retoque fotográfico, como Photoshop.

Una vez abierta la imagen, solo deberás reducir su tamaño y guardar el resultado en formato para web.

Guarda tus imágenes en formato jpg y exporta para web

Guardar en el formato de salida adecuado

Al guardar una imagen aparecen distintos formatos. A pesar de que el más común sea jpg, resulta útil conocer para qué se utilizan los más básicos. Así podrás usar el formato adecuado para cada tipo de imagen.

El jpg es el formato universal para fotografías y el que mejor comprime. Es ideal para las imágenes que forman parte del catálogo de producto.

El png conserva las transparencias y tiene una calidad más elevada. Por ello se recomienda especialmente para las imágenes de marca, como por ejemplo el logotipo.

El gif es el formato usado para imágenes que incluyen animación. Normalmente no se comprimen en buena calidad porque incluyen distintos fotogramas.

Nombrar el archivo

Un detalle aparentemente irrelevante pero muy importante para Google es el nombre del archivo. Por norma general, acostumbramos a publicar las imágenes con el nombre con el que la hemos descargado o guardado en nuestro dispositivo.

Es decir, si hacemos una fotografía de producto con una cámara reflex y la descargamos en el ordenador el nombre generado automáticamente podría ser “IMG001”. Esto no aporta nada a Google. En cambio, si al descargarla la renombramos a “sandalias-flecos”, le estaremos dando información. Por lo tanto, podrá posicionar mejor nuestra página.