Abrir una tienda online es sencillo (al menos con nosotros :P) pero no es algo que se deba hacer sin antes haber analizado una serie de aspectos. Si estás un poco perdido, no sabes por donde empezar y te preguntas: ¿Qué se debe valorar y tener en cuenta antes de abrir una tienda online? Te traemos un recopilatorio con lo esencial.

Analizar a la competencia

Cuando abrimos una tienda online es esencial saber contra quién competimos. Estos datos no sólo nos aportarán información sobre nuestros competidores, sino también nos ayudará a conocernos más, saber en qué lugar estamos dentro de ese nicho de mercado y qué debemos hacer para mejorar. 

Para empezar a analizar a la competencia, debes encontrar a la competencia. Para ello hay varias formas: las más recurrida es buscar en Google palabras claves relacionadas con tu negocio para así llegar a tus competidores y ver cómo están posicionados. Por ejemplo si tienes una tienda de tazas empezarás buscando “comprar tazas” y acabarás perfilando más tu búsqueda para filtrar las tiendas que más se asimilen a la tuya y poder analizarlas. 

Además, existen distintas herramientas como: Woorank o SEMrush que te harán más fácil el trabajo y te aportarán una cantidad de datos que podrán ayudarte a tener más perspectiva y claridad del mercado en el que te encuentras.

Y ahora que ya sabes quién son, observa qué hacen y elabora un benchmark; es decir, mide y evalúa el nivel de calidad que tienen, define sus puntos fuertes y débiles y, además de los datos cualitativos, no olvides extraer datos cuantitativos. Por ejemplo: los gastos de envío que tienen, el precio de sus productos, el tiempo de respuesta o las condiciones de devolución. 

Consejo: ordena toda esta información en un excel para tenerla a mano e ir actualizándola. De un vistazo podrás situarte y ver qué puedes hacer para mejorar tu posición en el mercado.  

Definir el target

Un elemento imprescindible a la hora de empezar con cualquier negocio, sea digital o no, es definir y conocer el target o perfil de clientes al que dirigimos nuestros esfuerzos y recursos. Cuanto más conozcamos a nuestro público objetivo y mejor perfilemos sus gustos más exitosa será nuestra comunicación y más precisa la estrategia que utilicemos. Por eso, para poder definir a quién nos dirigimos, debemos contestar las siguientes preguntas:

¿Cuáles son las características principales del producto que vendo?

Dependiendo de la tipología de producto que ofrezcamos tendremos más o menos claro quién podría interesarse por ellos. Debes saber qué te diferencia de los demás para destacar esas ventajas y diferenciarte.

¿Qué rasgos demográficos definen a mi audiencia?

Es imprescindible crear un perfil de la persona a la que nos dirigimos: género, edad, nivel de educación, nivel de ingresos… Estos parámetros son necesarios ya que influencian y marcan las necesidades de nuestro mercado y nos pueden ayudar a definir la forma en la que nos comunicamos o qué valores queremos potenciar. 

¿Tengo más de un tipo de público objetivo?

Nuestro negocio puede tener más de un tipo de target debido a la naturaleza del producto. Debemos tener en cuenta las distintas posibilidades ya que, a la hora de comunicar o tratar con los distintos tipos targets, deberemos dirigirnos de una forma u otra y adecuar nuestro mensaje. 

¿Cuál es su experiencia en el mundo online?

Si quieres vender bufandas a abuelitas, lo tienes un poco difícil. No porque no haya abuelas molonas que usen Internet (la mía, por ejemplo), sino porque no es lo habitual. Plantéate el uso que hace tu público objetivo de Internet y los conocimientos tecnológicos que puedan tener. Esto te ayudará a determinar las características, los elementos y la complejidad de tu tienda online. 

Contestar a estas preguntas te ayudará a tener relativamente claro hacia quién te diriges y por lo tanto sabrás cómo hacerlo mejor, mejorando las posibilidades de éxito de tu negocio. 

Diferenciarte

Llegados a este punto, las preguntas que debes hacerte una vez definido el target son ¿qué necesita tu público objetivo para tomar la decisión de compra? ¿cómo puedes hacer que esa decisión la haga de forma más rápida? 

Existen infinidad de tipos de tiendas online, ya sea con pequeñas diferencias prácticamente inapreciables o abismos entre ellas, y tú única misión debe ser: destacar

Para tener éxito en cualquier negocio por Internet debes tener en cuenta cuál es tu valor añadido y en qué te diferencias del resto de tus competidores. Sabiendo qué le puedes aportar a tu público objetivo tienes mucho terreno ganado. 

No trates de abarcar un gran mercado. Zara, Amazon y Zalando ya existen y no vas a poder competir contra ellos. Vende un producto diferente o vende de forma diferente. Pero no intentes ser como los demás: tú eres el único que puede hacer de tu marca, una marca única.

Elaborar una estrategia de lanzamiento

Crear un negocio online es muy sencillo hoy en día. Lo complicado es conseguir posicionarlo en los buscadores, lograr conversión y, ante todo, fidelizar a los clientes. 

Antes de abrir una tienda online, mucha gente no se plantea crear ningún tipo de estrategia de promoción o lanzamiento: abren la tienda y esperan. ERROR (seguro que lo habéis leído con el “tonillo” del anuncio del comparador de seguros) (si no, seguro que ahora lo estáis haciendo). Aunque ya tengas la idea, que puede ser muy buena, para lanzar tu tienda online necesitas algo más que sentarte a esperar a tus clientes: necesitas decirles que estás ahí. 

  • Márcate objetivos realistas: soñar es gratis, pero no te pases. Plantéate objetivos que estén a tu alcance.   
  • Crea una promoción especial: llamarás la atención del cliente incitando a la compra, hecho que te ayudará a impulsar tu tienda online desde un inicio. 
  • Genera expectativas: realiza acciones previas al lanzamiento de tu tienda online hablando, por ejemplo, de la promoción especial que harás o de productos exclusivos que tendrás para que el usuario tenga ganas de comprar (o como mínimo entrar) en tu web .
  • Utiliza las redes sociales: te ayudarán a comunicarte con tu público y mantenerlo informado de tus productos, tus ofertas o tus promociones especiales. Además, son un soporte a la comunicación esencial en el mundo online. Pero recuerda: no las tengas sólo para estar presente, no sirve de nada tenerlas si no vas a estar activo. 

Y por último, pero no por ello menos importante, pónle ganas. Sin ellas todo lo demás no tiene sentido.