¿Por qué la mayoría de marcas recurren a las redes sociales? La respuesta es simple: las redes sociales son por excelencia el lugar donde se puede crear comunidad, donde mostramos a los clientes actuales y potenciales quiénes somos, qué hacemos y cómo lo hacemos. Aventurarse en las redes sociales puede parecer complicado, sin embargo, sabiendo dónde focalizar nuestros esfuerzos, puede resultar más sencillo para las pymes y pequeños comerciantes con poco tiempo que dedicarle. Si estás un poco verde, en este artículo encontrarás cuatro pinceladas para empezar en redes sociales :) 

1. Encuentra las redes sociales más adecuadas para tu negocio

Muchas de las tiendas online adquieren beneficios enfocándose en redes como Facebook, Twitter o Instagram. Elige las plataformas más utilizadas por tus clientes y enfócate en ellas. No hace falta abrir mil y una redes sociales porque estén de moda. Tener presencia online es imprescindible hoy en día, pero mejor estar presente en una red social y cuidar y trabajar su contenido que estar en muchas y tenerlas abandonadas. 

2. Establece una estrategia

Planificar es esencial. Define cuáles son tus objetivos y establece una estrategia para alcanzarlos. Visualiza dónde quieres ir y cómo quieres llegar, conoce tus limitaciones y tenlas en cuenta y no lo olvides: antes del lanzamiento fija un periodo de prueba para poder comprobar que todas las plataformas funcionan correctamente. 

3. Prioriza calidad a cantidad

La cantidad de seguidores que tienes no importa, cualquiera puede comprarlos y eso no va a hacer que su negocio tenga más éxito. ¿De que te sirve tener muchos seguidores si no forman parte de tus clientes potenciales? De nada, por eso creemos que es preferible priorizar la calidad a la cantidad. Mejor pocos seguidores  que interactúen con el contenido que publicas y que estén ahí porque de verdad les interesa lo que dices, que muchos que ni siquiera te leen. 

Pero… ¿Está mal pagar para tener seguidores? No, por supuesto que no, además de vez en cuando es conveniente hacerlo para no quedarnos estancados. Sobre todo en redes sociales como Facebook, en las que captar seguidores resulta más difícil. No olvides que tener un buen alcance es importante, pero debes valorar más tener un buen nivel de interacción

4. Aprende a medir los resultados

Si tienes metas y objetivos significa que debes ser capaz de medir los resultados que obtengas para poder determinar si has logrado lo que te habías propuesto o no. Por ejemplo, si uno de tus objetivos de Social Media es: 

  • Incrementar el sentimiento positivo de tu marca en los próximos tres meses – Se podría medir comparando el número de menciones positivas frente al número de menciones negativas durante los últimos tres meses. 
  • Incrementar la presencia social de la marca – Se mediría conociendo, por ejemplo, el incremento de seguidores en Twitter, fans en Facebook, los comentarios, las veces que alguien nos ha mencionado, el número de retweets…
  • Aumentar el tráfico a tu web – Deberías ver (mediante Google Analytics, por ejemplo) el número de seguidores que llegan a tu página desde tus redes sociales.

Para empezar a medir tus resultados usa herramientas como: Twitter Analytics, Google Analytics o las estadísticas de Facebook. Son básicas y fáciles de usar y pueden aportarte información muy valiosa.  

La cosa no acaba aquí, si no has obtenido los resultados que esperabas o tu estrategia no funciona como tenías previsto, rediséñala. Analiza tu estrategia y adáptala a tus nuevas necesidades, testear perfeccionará tus esfuerzos en social media. Además, cuanto más tiempo le dediques, más rápido entenderás qué funciona y qué no. 

La clave del social media es experimentar.